Producción de Documentos Colaborativos en Situaciones Educativas

Aprovechar el Trabajo Colaborativo

En esta era de convergencia digital, donde no puede ni siquiera pensarse relaciones humanas sin conectividad, se hace imprescindible incorporar a nuestras prácticas educativas actividades que faciliten el aprovechamiento de las ventajas de las tecnologías comunicacionales, en particular la ubicuidad. 

Para que una actividad presentada en forma colaborativa funcione como uno espera, es necesario que cada uno se comprometa con el rol que tiene. Por esto es de esperar que actividades de este tipo tengan un mayor efecto en alumnos de niveles educativos superiores, aunque también pueden funcionar en niveles intermedios si se logra motivarlos.


Por una parte, es necesario que los alumnos comprendan que la calidad de su formación depende principalmente de ellos mismos. Como profesores podemos guiarlos, acompañarlos y brindarles herramientas y situaciones que los ayuden a crecer en su formación; pero nada podemos hacer sin su compromiso.

Es claro que de esta forma no todos alcanzarán el mismo nivel de comprensión de cada tema, aunque debemos intentar que todos alcancen por lo menos el mínimo. El nivel de comprensión que cada uno vaya logrando seguramente condicionará el abordaje de las próximas instancias, tanto de formación como de evaluación. Lo bueno es que quienes asuman un mayor compromiso con el trabajo, seguro obtendrán mejores resultados que quienes no lo hagan.

A modo de resumen, aquí van algunas pautas para que la redacción colaborativa sea más productiva:
  1. Se debe leer todo el trabajo, a fin de mantener la idea global del informe. Esta idea puede o no estar en forma explícita. Si bien pode acordarse en instancias participativas como foros o chats, también puede ser implícita, como una construcción grupal que se desarrolla con el aporte de todos. Del mismo modo, para cada modificación que vayan a hacer se debe leer en forma completa la parte en donde se va a insertar su aporte. Esto ayudará a mantener la coherencia en la redacción y no repetir procedimientos, descripciones  o resultados.
  2. Todos son responsables de cada parte del informe, hayan o no participado en la redacción. En un documento elaborado en forma colaborativa todos son autores de todo el trabajo, no tiene sentido que hayan diferentes partes con diferentes autores porque el trabajo colaborativo termina degradándose a un collage de trabajos.
  3. No sirve que cada uno vaya "pegando" una parte, sino que cada aporte debe servir para enriquecer el trabajo en forma global, manteniendo la idea conductora que subyace a la construcción grupal que puede advertirse al hacer una lectura reflexiva de todo el informe.

El trabajo en forma colaborativa puede ser una muy buena herramienta para mejorar las prácticas educativas, sólo está en cada uno de nosotros (docentes y alumnos) el asumir el nivel de compromiso necesario para que realmente enriquezca nuestra práctica y no sea sólo una actividad más.

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